

Hoy leía el periódico mientras desayunaba. Siempre hay noticias que no tienen desperdicio, pero una que he visto esta mañana es el no va más. Resulta que hay un señor (millonario estadounidense para más señas cuyo nombre no me gusta recordar) que se llama Sheldon Adelson, magnate de esto del juego, que está expandiendo su imperio por el mundo. Quiero dejar claro que no estoy en contra ni del juego, ni de los casinos, siempre que se haga de un modo responsable.
Pues bien, Mr. Adelson quiere crear un emporio del juego llamado Eurovegas. Y resulta que la mejor ubicación, tras parlamentar con otras provincias españolas, está en Madrid. Imagino que una inversión de esa envergadura traería consigo muchos puestos de trabajo para construir sus instalaciones, mantenerlas (decían los medios que se acabaría la mitad del paro de la región). En fin, que parece que a Madrid… ¡le ha tocado la lotería! Seguí leyendo, porque intuía que tanto alarde de generosidad no podía estar exento de contraprestaciones. No me equivocaba. Lo que encontré fue algo que me heló la sangre. Concretamente me entró una mala leche impresionante (con perdón). Este señor EXIGE que en España, si queremos albergar semejante proyecto, han de cambiar muchas cosas. Entre ellas, las leyes.
Como abogada, sé que nuestro sistema legislativo dista mucho de ser prolijo, que a veces es contradictorio y un poco farragoso; pero también sé que está en proceso de mejora continua, y que aunque hay leyes que no consiguen el fin que en un principio persiguieron, casi siempre han estado cargadas de buenas intenciones (es cierto que también dicen eso del camino al infierno). Lo que siempre he tenido claro desde que elegí estudiar Derecho es que las Leyes han de servir al pueblo y no a los intereses de unos pocos. Si teniendo leyes que son del pueblo y creadas para todos nos encontramos con resultados no muy deseables tras su aplicación, no quiero ni pensar que sería de nosotros si esas leyes, se pudieran hacer a medida de los que puedan tener dinero para pagarlas.
Todo lo anterior viene a colación de que este señor magnate, haciendo uso de su poder (que parece ser que le coloca por encima del bien, del mal y de las leyes humanas, concretamente de las españolas), EXIGE que se ha de cambiar la siguiente normativa:
- Ley 10/2010 de prevención de blanqueo de capitales.
- Ley 1/2004 de horarios comerciales y desarrollo a escala regional.
- Ley 1/2000 de Enjuiciamiento Civil
- Real Decreto Legislativo1/1995 por el que se aprueba el texto refundido del Estatuto de los Trabajadores.
- Ley 22/2005 de medidas sanitarias frente al tabaquismo, y desarrollo a escala regional
- Ley del juego de la Comunidad de Madrid
- Ley Orgánica 4/2000 sobre derechos y libertades de los extranjeros en España y su integración social (ley de extranjería)
- Real DecretoLegislativo 1/1994 de aprobación de texto refundido de la Ley General de la Seguridad Social.
No hace falta saber Derecho para darse cuenta de lo que este señor pretende, nada más ver qué leyes quiere modificar. Todo esto, por supuesto, amén de los beneficios que requiere para sí mismo: cesión de terrenos (ojo, hablamos de millones de m2), no pagar impuestos, poder realizar préstamos ilimitados a los jugadores, para que se endeuden con lo que tienen y con “lo que no tienen”, que si no pagan lo que deben pueda caer sobre ellos, además de sus gorilas, todo el peso de la ley española (eso sí, la ley que él pretende crearse).
Pero lo que más indigna de todo esto es que nuestro Ejecutivo a todos los niveles (nacional, regional y local), en lugar de levantarse de esa mesa de negociaciones, siguen parlamentando cambios de condiciones, durante muchos meses, quizá años, negociando con algo que no les pertenece: nuestros derechos adquiridos como ciudadanos a lo largo de muchos años, tras mucho sudor ( y sangre) derramados. A cambio de puestos de trabajo, se exige contratación laboral a bajo coste, pisotear todos los derechos adquiridos, recuperar la usura… Imagino que será fácil para ellos jugarse al black jack nuestro futuro, porque como no es el suyo, les da igual si lo van a perder, porque, no nos engañemos, la Banca siempre gana. Personalmente, si van a jugar a la ruleta rusa preferiría que, ya que son ellos los que juegan, apuntaran a sus cabezas, no a la mía.
Algunas referencias:
- 02/11/2011 – Madrid trabaja para crear un macrocomplejo como Las Vegas en la zona de Barajas
- 03/11/2011 – Las exigencias de mister Adelson
- 11/12/2011 – Dinero opaco para EuroVegas
